FIDE - Fundación Iberoamericana para el Desarrollo

Difunde la campaña

¿Cómo mejorar la eficacia de la Ayuda Oficial al Desarrollo?

Fuente: FONGDCAM

Realizar un análisis crítico de la Declaración de París, aportando propuestas sobre cómo mejorar la eficacia de la ayuda para acabar con la pobreza en el mundo y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015. Ése es el objetivo de la publicación “Mejor Ayuda: una condición necesaria para el desarrollo” presentado hoy en Madrid por la Coordinadora de ONGD de España y la Campaña del Milenio de NNUU.

“Una ayuda eficaz no es más que una ayuda que realmente complemente los recursos de los países en desarrollo de manera que les permita financiar aquellas políticas e inversiones que son realmente necesarias para su desarrollo. Por paradójico que parezca, todavía estamos lejos de esto”, ha explicado durante la presentación Marina Navarro, Coordinadora de la Campaña del Milenio en España.

Entre los mayores obstáculos para una ayuda eficaz, la publicación destaca prácticas habituales entre los países donantes como la concesión de ayuda por intereses comerciales o políticos, la falta de coordinación entre donantes, la escasa adecuación de la ayuda a las políticas de desarrollo de los países receptores, la falta de transparencia en la información, el escaso control por parte de la sociedad civil en todos los procesos o la excesiva carga burocrática ligada a la concesión de recursos.

En este último caso, por ejemplo, el número total de proyectos de ayuda al desarrollo ha aumentado en el mundo desde los 20.000 proyectos existentes en 1997 hasta los 60.000 de 2004. Algunos de los países receptores atienden más de mil misiones al año y preparan unos 2.400 informes de progreso anuales.

“Mejor ayuda” analiza los principios establecidos en la Declaración de París para caminar hacia una ayuda eficaz (apropiación, alineación, armonización, gestión orientada a resultados y responsabilidad mutua). Esos principios son un primer paso para avanzar, pero, como señala José Mª Medina, presidente de la Coordinadora ONGD-España, “para garantizar una ayuda eficaz es preciso ir más allá incorporando aspectos como la eliminación de la condicionalidad, la participación efectiva de la sociedad civil, la necesidad de transparencia y la importancia de que se firmen compromisos concretos en materias como ayuda ligada o previsibilidad (compromiso de fondos plurianuales), siendo además necesario establecer sistemas de evaluación de resultados más democráticos e independientes”.

Desde Accra (Ghana), donde hoy se clausura el Tercer Foro de Alto Nivel sobre Eficacia de la Ayuda, y a través de video conferencia, dos representantes de ambas organizaciones (Thomas Deve por la Campaña del Milenio y Juana Bengoa por la Coordinadora ONGD-España) han destacado la oportunidad que ha supuesto Accra para “crear una alianza en movimiento” uniendo a norte y sur en una voluntad común de mejorar la ayuda al desarrollo. “Lo urgente ahora no es sólo conseguir mejores documentos sino un cambio en el sistema de la ayuda, ampliando la participación de la sociedad civil y fijando compromisos más precisos”.

Según han manifestado, entre otras cosas, España ha defendido la necesidad de poner fecha al fin de la ayuda ligada, lo que supone una buena noticia a la que habrá que dar seguimiento, especialmente en el tercer Plan Director.

El papel de España en la eficacia de la ayuda

España ha avanzado en los últimos años en el aumento de su ayuda oficial al desarrollo (AOD), comprometiéndose a alcanzar 0.5% del PIB en 2008 y el 0,7% en 2012. Sin embargo, esta ayuda debe emplearse de manera eficaz: una ayuda eficaz prioriza a aquellos países que más necesitan estos recursos y contribuye a financiar los programas de desarrollo propios de los países receptores, sin embargo, en 2006, el 13,82% de la ayuda española estuvo vinculada a la compra de bienes y servicios españoles. España es hoy el sexto país donante con más ayuda vinculada a intereses comerciales y geopolíticos.

Además, dado el número creciente de actores en la cooperación española (administración central, ONG, gobiernos locales, universidades, etc.) es imprescindible promover un trabajo coordinado y complementario entre ellos. Como práctica positiva destaca el papel de España como uno de los países que está explorando los denominados nuevos instrumentos de la AOD, tales como el apoyo presupuestario general o sectorial.